¡¡Socorro!! Mi hijo es celíaco

Sin Gluten. Free.

Son muchos los papás y mamás que de pronto tenéis que enfrentaros al hecho de que vuestro hijo es intolerante al gluten,  una proteína que se encuentra en las semillas de muchos cereales, es decir, que vuestro hijo es celíaco. Es fácil asustarse y que cunda el pánico. No pasa nada. Una vez pasado el susto inicial, hay que preparase para afrontar esta nueva situación.

Aproximadamente el 1% de la población es celíaca. La intolerancia al gluten afecta tanto a niños como a adultos y puede presentarse en cualquier momento de la vida. Yolanda descubrió que su hija de seis años es celíaca tras observar que ésta “había dejado de crecer en los últimos meses. Nos pareció extraño y tras unos análisis, nos dijeron que seguramente sería celíaca. Y así ha sido”. Son muchos los casos como el de la hija de Yolanda, en los que tras realizar los análisis deben confirmarse con una biopsia intestinal, una prueba definitiva para hacer un diagnóstico fiable y certero.

Síntomas que nos avisan

Seguro que antes de conocer la intolerancia de vuestro pequeño, habéis notado ciertos comportamientos extraños o que algo no iba del todo bien con su salud. Algunos de los síntomas más comunes que presentan los celíacos antes de ser diagnosticados son:

  • Pérdida de peso.
  • Náuseas.
  • Diarrea.
  • Anemia ferropénica.
  • Alteraciones en el carácter (mal humor, decaimiento).
  • Problemas en el crecimiento en el caso de los niños.

Una vez que tenemos el diagnóstico confirmado, es importante comenzar con el único tratamiento que realmente funciona para los celíacos: una dieta exenta de gluten para toda la vida. Muchos padres se alarman pensando que esta tarea va a resultar muy tediosa, pero lo cierto es que en poco tiempo, el pequeño tendrá muy claro qué puede y qué no puede comer y sus nuevos hábitos se convertirán muy pronto en algo rutinario.

La gama de productos naturales aptos para celíacos es muy extensa y abarca carnes, pescados, verduras, huevos, arroz, patatas, leche, maíz, etc.  Por otro lado, deben eliminarse de la dieta las galletas, pastas, pan, bollería o harinas que contengan centeno, cebada, trigo, espelta, triticale o avena.

Estudios médicos aseguran que a las dos semanas de haber empezado una dieta sin gluten los síntomas desaparecen casi por completo, aunque no será hasta pasado un año cuando el intestino, dañado por el gluten, vuelva completamente a la normalidad.

No estás sólo. Pide ayuda.

Si a tu hijo acaban de diagnosticarle celiaquía, es importante que te pongas en contacto con FACE (Federación de Asociaciones de Celíacos de España) donde te pondrán en contacto con distintas asociaciones de tu comunidad. Allí podrán darte toda la información y apoyo que necesitas para adaptarte a esta nueva situación.

A partir de ahora, deberás tener en tu despensa alimentos sin gluten y avisar cuando vayas a comer fuera que entre los comensales hay una persona con intolerancia al gluten. En muchos restaurantes ya tienen menús adaptados para celíacos, sin embargo, en otros muchos no y deberás preguntar, por ejemplo, si las patatas fritas se fríen en un aceite limpio o si lo hacen en un aceite en el que hayan podido freírse otros alimentos que contengan gluten.

No tengas miedo a preguntar, es importante para tu hijo y seguro que intentan darte una buena solución. Se trata de una pega a la hora de salir a comer pero pronto verás que tu hijo puede hacer una vida normal y disfrutar de comidas ricas como el resto de sus amigos.

Una batalla por ganar

Durante muchos años, las personas celíacas han tenido serias dificultades para adaptar su dieta, ya que no era sencillo encontrar alimentos sin gluten y, además, los que existían tenían un coste muy elevado que no todos los bolsillos podían permitirse. Afortunadamente, aunque queda mucho trabajo por hacer, hoy en día las cosas han cambiado y los celíacos tienen a su alcance una gran variedad de productos que hacen su vida más sencilla, sin renunciar a disfrutar de la comida.

Son muchas las empresas que piensan en las intolerancias alimentarias a la hora de elaborar sus productos y muchos los comercios que han decidido incorporarlos a sus lineales para dar mejor servicio a una gran parte de la sociedad que demandaba desde hace mucho tiempo, una

Migueláñez, comprometida con la salud y la nutrición, ha tenido siempre muy presente a los celíacos a la hora de lanzar nuevos productos, de hecho, actualmente cuenta con una importante variedad de productos sin gluten, tanto en la gama de golosinas como en la de chocolates. Para que los celíacos no tengan que renunciar al maravilloso sabor de las golosinas. Para que puedan seguir siendo “gente dulce”.